Las novias no son software comic

¿Alguna vez has intentado aplicar las reglas de la informática a tu vida sentimental? Si eres del mundo tech, probablemente te haya pasado por la mente. Pero la verdad es que las novias no son software, por mucho que nos gustaría que vinieran con un manual de usuario detallado.

Todo empezó con esta conversación que tuve hace poco:

Mi psicólogo: «No puedes evaluar a tus parejas como si fueran software».

Yo en la primera cita: «A ver, pásame tu package.json«.

¡Aceptémoslo! Los que vivimos entre líneas de código a veces queremos aplicar la misma lógica exacta a la vida real.

¿Qué es el npm install y el package.json en el amor?

Para los que no hablan «idioma programador», hagamos una traducción rápida.

En el desarrollo web, usamos una herramienta llamada npm para instalar funciones hechas por otros. El archivo package.json es, básicamente, la lista de compras o el inventario del proyecto: ahí dice exactamente qué necesita el sistema para funcionar y de qué otras cosas depende.

Si llevamos esto a una cita romántica, imagínate el poder que tendrías. Podrías revisar el inventario de tu cita antes de pedir el segundo café. Sería ideal para:

Obviamente, habría tarjeta roja directa si su dependencia principal (o sea, de quien más depende para funcionar) es «la mamá» y esa sección no viene bien explicada ni documentada en su lista.

El temido Error 404 en las citas

El problema ocurre cuando intentas ponerte técnico en una mesa compartida.

La mirada de «Error 404: Conexión perdida» (ese código que da internet cuando una página no existe) que te da tu cita cuando le hablas de repositorios de código, no tiene precio.

Al final, terminas con una cara de ansiedad total esperando el despliegue de la conversación, mientras ella está dudando seriamente entre si pedir la cuenta o salir corriendo de la cafetería.

El amor real es de código abierto

A pesar de nuestras fantasías informáticas, la realidad nos golpea gratamente: las novias no son software y los seres humanos no somos algoritmos perfectos.

Al final del día, las mejores relaciones no tienen un código limpio ni son sistemas perfectos sin fallos. El amor real se parece mucho más a un software en fase beta permanente (un programa que se lanza a prueba y se va mejorando sobre la marcha): siempre va a tener sus errores, va a requerir grandes parches de paciencia y un montón de reestructuración en equipo.

No busques una pareja con cero errores de fábrica.

El verdadero éxito está en buscar a alguien con quien valga la pena pasar la noche entera haciendo debugging (revisando y solucionando problemas) para mejorar juntos el sistema día con día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *